viernes, 13 de febrero de 2009

Adelante

Aprender, no es leer algo importante en algún libro de moda, ni hacerse como que sabes muchas cosas.

Hoy quiero tener la honestidad para entender cuando me equivoco, cuando debi  tomar un camino distinto para evitar dolor o esfuerzo innecesario.

Humildad, para cambiar el rumbo o sostenerlo a pesar de las dificultades.

Valor, para decidir lo correcto, que no es lo que otros dicen que hagas, ni lo que prefieres aceptar como verdadero para evitar el reflexionar por ti mismo, sino una profunda convicción, propia por conquista.

Aprender es vivir. Y en cada pequeña cosas que vivimos poder descubrir a los pequeños misteriosos maestros que nos enseñan un camino diferente.

Hoy redescubro el mundo, infinito y caotico, pero a la vez tan simple y ordenado.

En la diversidad podemos apreciar la belleza y en la adversidad pulir nuestro espiritú, porque no hay diamante sin transformación, ni hombre que lo sea por nacer.

Nada vale una vida vivida por vivir.

Y porque el dolor se anida en mi corazón, por las inexplicables rutas del destino, entendiendo que detenerme no ayudara a nadie, sigo adelante.

Por mi y para ti.

domingo, 25 de enero de 2009

Posibilidad

Hoja en blanco, eterno testigo de mi mente. ¿Cuantas posibilidades tienen estas letras?

Me encuentro a la vez tan libre y atrapado, encerrado en mi mismo en esta confusión.

¿Sera que el ser, en su existencia, nunca alcance la transparencia del manantial?

Y atrapados en el oleaje, vivamos tratando de distinguir algo de valor, para poder ser tranquilidad y dicha más allá de toda respiración.

Huracán de sentimientos, ideas que vuelan y otras que se posan en lo más profundo del corazón.

Por la vida vamos cargando, miedos y dudas tan antiguos como nuestro cuerpo o aún más, sin darnos cuenta vamos arrastrando nuestras propias mascarás para no ver nuestras posibilidades.

Entender de lo que eres capaz es peligroso, tanto como tener que llevar a cabo aquello que pudieras ser.

Cuando podamos desvanecer el espacio que separa nuestra existencia de nuestro yo en su mejor posibilidad, habremos alcanzado la paz.

Mientras exista la duda y el miedo, la desconfianza, deshonestidad y todo aquello que nos ata, seguiremos luchando por tener el valor de ser lo que somos.

Dejemos atrás lo que nos detiene y cumplamos nuestro pacto con el destino.

domingo, 4 de enero de 2009

Luz y sombra

Luchar incesablemente por alcanzar lo que siempre hemos anhelado, es un impulso de nuestro más profundo entendimiento.

Pero en el camino siempre encontramos obstáculos que nos hacen dudar de nuestra causa, de nuestras capacidades y virtudes, porque no hay quien se impecable a cada momento. Y la luz del sol inevitablemente produce sombras en el sendero.

Hoy mis armas son palabras, que danzan en el viento y es probable que no alcancen la permanencia y sean vulnerables al paso de tiempo. Pero poco importa que mueran las formas cuando permanecen las eternas ideas que las crearon.

Estamos en una guerra sin nombre, donde es el ruido ensordecedor del dolor, nos paraliza. 

Hagamos de nuestros pasos, versos que nos hagan recordar nuestra humanidad.

Nadie se entristece de ver morir el Sol, sabiendo que brillará al día siguiente. La noche no es sino una sombra de la luz que se enciende al otro lado del mundo.

Encendamos nuestros corazones con el fuego de lo eterno, no hay nada más bello que una luz que no se extingue.

Y si en la noche sientes que la soledad te abraza, levanta la mirada al firmamento y que las estrellas te recuerden que nunca estamos solos.

martes, 23 de diciembre de 2008

Incertidumbre

Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado. Entonces como hay azar y como hay destino, filosofemos.
Séneca

Trascendencia, es una palabra que suena
demasiado grande, demasiado eterna,
y en el fondo desde el centro
resuena un llamado hasta ella.

A dejar huella en el mundo,
que no sea en vano el dolor,
ni las risas o el canto,
que el inmenso recuerdo nos abraze.

Aunque sea en invisible momentos,
permanecer más allá del tiempo,
pero no de piedra en monumento
o como un regalo a nosotros mismos.

Sino aquella entrega desinteresada,
que siendo tan ligera y desapegada,
se queda eternamente impregnada
en el aire que respiran todos.

Probar la eternidad en cada paso,
sentirnos uno aunque seamos dos.

¿Valdra la pena sacrificar la dicha,
por el deber de nuestro ser,
o será que nos perdemos de la felicidad
por querer construir ideas imposibles?

Hoy, la certeza no es mi compañera,
pero una pequeña chispa de entendimiento,
hará que de el salto al vacío
para tratar de encontrar quien soy.

Busca ser lo que de verdad eres,
y entonces no habrá espacio para la duda,
el miedo o la incertidumbre.

Si conozco quien soy, puedo serlo verdaderamente,
en cada una de mis potencialidades
reside el movimiento que me llevará hasta la armonía.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Escucha

En el pecho se encierran las palabras
cuando los pensamientos
invaden el vacio corazón.

Sentir la oscuridad en el día,
no es algo común,
como no lo es el percibir el dolor
que en cada uno reside.

Deten por un momento tu mente,
descubrirás que el mundo grita,
buscando compresión,
duda, miedo o dolor.

Hay demasiados espacios vacios,
miradas perdidas,
decepciones o injusticias
que se acumulan en el vacio.

Lentamente vamos perdiendo la vista,
y dejamos de ver los abrazos, 
las miradas y los encuentros.

Si nos perdemos en la prisa
del momento siguiente,
no podremos atrapar la experiencia
del instante presente.

La tristeza brilla en los ojos,
de aquellos que el mundo olvidó,
y poco a poco ellos también
olvidaron al mundo.

Podemos perdernos en el olvido,
inventar una vía de escape
cerrando los ojos a lo que nos perturba
para vivir en nuestra pequeña soledad.

O podemos abrir un poco los ojos invisibles
para ver lo que no queremos creer,
y aunque el dolor nos inunde profundamente,
hacer lo que sea necesario
para silenciar el origen.

La memoria de nuestra esencia,
es nuestro último bastión,
recordemos lo que somos
y vivamos consecuentemente.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Un ciclo más

Son tantas las cosas por decir, que las palabras se atropellan unas con otras.

Hay un sentimiento de angustia que crece en mi pecho con la incertidumbre de saber si será posible externar lo que corre por mis venas en un día como hoy.

Un día como cualquier otro, se pudiera decir, en el que el ineludible paso del tiempo va dejando su estella en cada respiración.

Pero no es así, porque cuando el alma se detiene puedes sentir que el tiempo ha dejado de existir y es entonces que el inicio-fin de un ciclo en el que el mundo vuelve a recrearse.

Me siento a punto de una implosión de nostalgía. Puedo ver sus rostros y ojos grabado en lo más profundo de mi corazón.

Entonces no me queda más que agradecimiento y un sincero compromiso para honrar el vínculo que nos une.

Gracias por un año más de experiencias compartidas, porque aunque en ocasiones distantes, hay lazos que no se rompen con el tiempo ni el espacio.

Y aunque las palabras son insuficientes, escribo con la esperanza de dejar en ellas aunque sea un diminuto pedazo de mi corazón.

lunes, 20 de octubre de 2008

Líneas fronterizas

¿Nos habremos separado tanto, inmersos en nuestra propia máscara, para olvidar que hay líneas imaginarias que solo separan al que las ve?

Cada idea que nace, tiene forzozamente un punto de partida.

Aquello que tanto ves afuera, tiene su origen en el centro de tí mismo.

¿Has pensado en la posibilidad de que lo pensado no es algo tuyo, sino Nuestro?

Te encontrarás cuando encuentres el lugar donde comienza un círculo.

lunes, 15 de septiembre de 2008

A tiempo

Me pregunto si aún estamos a tiempo, de volver sobre nuestros pasos y construir, de manera conjunta lo que siempre hemos anhelado.

¿Seremos capaces de volver hasta la raiz de nuestra humanidad y entender que no es a partir de la violencia, el egoismo o la avaricia que alcanzaremos lo que anhelamos?

Cuando nos demos cuenta que todos buscamos lo mismo, pero que si lo queremos conseguir de manera aislada e individual, solo nos quedaremos con una diminuta parte de ello.

¿Estaremos aun a tiempo para hacerlo?

A veces me pregunto si la bondad, generosidad y templanza no son instrumentos a los que se les escapa la solución de los problemas actuales, quizas sea tiempo de dejar las armas y dejarse llevar por la corriente, que, aunque contraria a nuestros sueños, lleva en su caudal la fuerza irrevertible del destino.

Siento, que el dolor acumulado es tal, que de sentirlo todo en un instante, implosiones brillantes llenarían el firmamento de tristeza. 

¿Es que no nos damos cuenta que las cosas no son como quisieramos y que nos hemos engañado con falsos avances que tan solo producen destrucción?

Cuando el aire se impregna de mentira y corrupción, no hace falta salir a la calle para sentir el miedo que vibra en los corazones del hombre, en cada rincón, en su acompañada soledad resuena la tristeza callada de la impotencia, se ahoga el grito del ya basta con el amargo sabor de la resignación.

Cada uno de nosotros lleva dentro la semilla del cambio, pero cuando el suelo se vuelve demasiado árido, las grietas del desierto se tragan nuestras esperanzas.

Hoy sentía la necesidad de preguntar en letras: ¿No habremos llegado demasiado tarde?

Pero incluso ahora, cuando todas las luces parecen apagarse y el implacable torrente de maldad crece en los corazones, creo que un tenemos el deber de creer que otra realidad es posible.

Tan solo con actos imposibles que alcancen el infinito de lo irracional, podremos combatir contra la locura exponencial en la que nos hemos sumergido.

Y aunque la muerte nos alcanze en el intento, actuemos como si ya lo hubiesemos conseguido y quiza entonces podamos sentir que valio la pena arrebarle al aire su fragancia 16 veces por minuto.

martes, 26 de agosto de 2008

Resonar

Escucha las notas
que te invitan a la acción,
no son bellas las imágenes
como no lo son las palabras.

Resonancia,
es vibrar con el movimiento
que hace trasmitir por el aire
algo invisible pero tan potente
como el latido de tu corazón,
al mismo compás del Universo.

Cada fuego es una luz
que ilumina en las noches sin luna,
pero oculto en el horizonte,
espera su salida el Sol.

domingo, 24 de agosto de 2008

Reencuentro

Aquella voz, que anima las letras
y danza con las ideas,
va dejando dentro de mí semillas,
que en dias propicios como hoy que llora el cielo,
deja crecer la inspiración
y me sumerge hasta lo más profundo de mi ser.

En los confines de la existencia
dejo de ser lo que soy
para pasar a ser lo que somos.

He descubierto de nuevo el valor de las pequeñas cosas,
que si logramos atrapar con el alma,
se convierten en eternos momentos
de gozo verdadero.

Estos días me han invitado a resistir,
a no perder la esperanza,
dentro de cada unos de nosotros
vive una pequeña luz
que nos guiará en las noches oscuras.

Y en lo lejano, cada estrella es una fuerza,
una mirada que nos invita a dejar de pensar en las piedras
que se anteponen al camino
y recordarnos que volar
es el destino del hombre
que se atreve a soñar.

Y paso de la voz al silencio
con una nota de agradecimiento.